Breve historia de la Dinosauriología Española

Breve historia de la Dinosauriología Española

España es un país con una gran riqueza en restos de dinosaurios cuya potencialidad real está todavía por evaluar, debido a la escasa atención que la paleontología española ha prestado a los dinosaurios hasta hace muy pocos años. La primera publicación nacional que describe el hallazgo de evidencia dinosauriana data de 1873. En este año, Juan Vilanova y Piera (1822-1893), primer catedrático de Paleontología de la Universidad de Madrid, describe el hallazgo de restos aislados de dientes de Iguanodon en Morella (Castellón) y Utrillas (Teruel).

La dinosaurología española es prácticamente inexistente hasta finales de la primera década del siglo XX. En esta época comienza a interesarse por el estudio de los dinosaurios el profesor del Museo Nacional de Ciencias Naturales José Royo y Gómez (1895-1961). Este naturalista fue el primer paleontólogo español que se plantea un proyecto de futuro para la investigación de las faunas de dinosaurios de nuestro país.

Desde 1918 a 1927 Royo publica una serie de artículos de los que finalmente propone la primera lista faunística de dinosaurios aparecida en España. Esta relación incluye a un saurópodo (Cetiosaurus), un terópodo (Megalosaurus) y el ornitópodo Iguanodon, todos pertenecientes a la facies Weald del Cretácico Inferior levantino. Hoy día creemos que la presencia de Megalosaurus es posible, la de Iguanodon segura y poco probable la de Cetiosaurus (un saurópodo restringido al Jurásico medio). Lamentablemente, la investigación dinosauriológica de Royo se truncó años antes de la guerra civil española y no volvió a reanudarse.

Durante la posguerra tan sólo algunos paleontólogos franceses y alemanes realizaron trabajos puntuales sobre dinosaurios españoles. La moderna dinosauriología española comienza durante los años 80, momento en que los paleontólogos de este país retoman la iniciativa de Royo y Gómez. De esta forma se inician excavaciones sistemáticas en yacimientos diversos, tanto en el Cretácico Inferior: Morella (Castellón), Galve (Teruel), Las Hoyas (Cuenca), como en el Cretácico superior: Cuenca de Tremp (Lérida), Armuña (Segovia) o Laño (Condado de Treviño).