Deinonychus Antirrhopus

Deinonychus Antirrhopus

El Deinonychus fue un pequeño pero letal terópodo cuyo descubrimiento mostró que no todos los dinosaurios eran animales de escasa inteligencia, y promovió el debate sobre si los dinosaurios eran animales de sangre fría o de sangre caliente. No existe un consenso entre los paleontólogos sobre si cazaba en grupos, cómo de rápido podía correr, cómo utilizaba la garra de gran tamaño que poseía en uno de los dedos de sus pies, ni incluso en si era un dinosaurio que se asemejaba a un ave o un ave que se asemejaba a un dinosaurio. En lo que si existe consenso es en que se trataba de un inteligente depredador con un gran cerebro, comparado con su tamaño, y en que se trataba de un excepcional cazador.

 

Taxonomía: Deinonychus Antirrhopus | Garra terrible

  • Orden: Saurischia
  • Família: Dromeosaurido
  • Género / Especies: Deinonychus Antirrhopus
  • Rango Temporal / Era: Cretácico inferior
  • Estado de conservación: Extinto [EX]
  • Localización Global: EEUU – Montana, Oklahoma, Wyoming, Utah
  • Posible Hábitat Principal: llanuras, zonas boscosas, riveras.
  • Alimentación / Dieta: Carnívoro
  • Longitud aprox: 3,4 metros
  • Peso aprox: 73 kilogramos
  • Hallazgo: Deinonychus Ostrom, 1969

 

Restos fósiles del Deinonychus

El primer hallazgo de fósiles de Deinonychus tuvo lugar en 1931, pero este animal no fue descrito hasta 1969 debido a que en este yacimiento se descubrieron otros ejemplares que inicialmente se pensó que tenían un mayor interés.

Mientras tanto, otros hallazgos salieron a la luz. El descubrimiento de varios Deinonychus cerca de un dinosaurio de mayor tamaño indica que podría haber cazado en grupos, pero este aspecto es objeto de contro­ versia, debido a que la manada también podría estar buscan­ do carroña en el cadáver del animal o los esqueletos podrían haber sido arrastra­ dos y acumulados en un rio.

Deinonychus Antirrhopus

Unos cascarones de huevo fosilizados, que no se hablan descubierto inicialmente, hallados muy cerca de un esqueleto invitarían a pensar que el Deinonychus se sentaba sobre sus huevos para incubarlos con su calor corporal, al igual que hacen las aves actuales.

Se han encontrado nueve esqueletos incompletos en la zona medio-oeste de los Estados Unidos, en los estados de Montana, Oklahoma, Wyoming, Utah, y posiblemente Maryland.

Deinonychus tenía la garra del dedo del pie en forma de Hoz

El Deinonychus recibe su nombre debido a la garra en forma de hoz que poseía en uno de los dedos de sus pies, en concreto, en el segundo de sus cuatro dedos. Era similar a un cuchillo de 13 cm (S») que el animal mantenía erguido cuando corría (para evitar desgastar su filo), y que utilizaba para ensartar o cortar a sus víctimas. La longitud y la curvatura de esta garra varían en función del ejemplar. Podría haber sufrido cambios en función del géneroo la edad del animal.

Se piensa que el Deinonychus podría haber sido capaz de correr a gran velocidad sobre sus finas patas, posiblemente alcanzando velocidades de 40 km/h (25 mph).

¿El Deinonychus tenía plumas?

Aunque no se ha hallado ningún resto fósil, algunos creen que poseía un recubrimiento similar a las plumas por todo el cuerpo o en partes del mismo, que actuaban como aislante y que utilizaba para exhibirse.

Existen opiniones encontradas sobre si la cola era rígida o flexible. Algunos argumentan que las extensiones óseas que crecían en las vértebras de la cola habrían bloqueado las vértebras vecinas, haciendo que la cola fuera sólida. Otros argumentan, basándose en la cola articulada de un pariente cercano de este animal, que la cola era flexible, permitiéndole curvarla en forma de «S», y que la habría desplazado de lado a lado para conservar el equilibrio mientras corría.

Tácticas de caza terriblemente eficaces

Algunos paleontólogos creen que el Deinonychus no sólo cazaba en grupos, sino que utilizaba diversas técnicas letales cuando atacaba a dinosaurios mucho más grandes que él. A pesar de su pequeño tamaño en comparación con otras especies, el Deinonychus era una máquina de matar terriblemente eficaz, y disponía de todas las armas necesarias para acabar con sus presas. Cualquier víctima que se enfrentase a un grupo completo de estos animales probable­ n1ente habría tenido muy pocas opciones de supervivencia.

Deinonychus Antirrhopus

Algunos han sugerido que esto es lo que le podría haber ocurrido al Tenontosaurus, un herbívoro de 8 m de longitud y 2.000 kg de peso que fue atacado por un grupo de Deinonychus hace más de cien millones de años, en el territorio en el que actualmente se sitúa el estado de Montana (Estados Unidos). El Deinonychus poseía una garra situada en uno de los dedos de cada pie, que era capaz de clavar en sus víctimas, llegando incluso a destriparlas.

Sus afilados dientes apuntaban hacia atrás, lo que hacía que fuesen adecuados para morder y desgarrar a sus presas.


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