Herrerasaurus

Herrerasaurus

El Herrerasaurus fue uno de los primeros dinosaurios carnívoros, vivió en Sudamérica, en una época en la que los dinosaurios eran especies que acababan de hacer su aparición y todavía estaban poco extendidos. Sus largos dientes serrados podían atravesar los huesos, y probablemente fuera un rápido corredor.

 

Taxonomía: Herrerasaurus | Reptil de Herrera

  • Orden: Saurischia
  • Família: Herrerasauridae
  • Género / Especies: Herrerasaurus ischigualastensis
  • Rango Temporal / Era: Periodo Triasico superior
  • Estado de conservación: Extinto [EX]
  • Localización Global: Argentina, Patagonia
  • Posible Hábitat Principal: Bosques y praderas de helechos
  • Alimentación / Dieta: Carnívoro
  • Altura aprox: Hasta 1,8 metros
  • Longitud aprox: Hasta 6 metros
  • Peso aprox: hasta 100 kilogramos
  • Hallazgo: Don Victorino Herrera en 1963 San Júan (Argentina)

 

Tenia dientes de depredador en forma de sierra capaces de triturar huesos. Sus potentes patas traseras y su cola larga y rígida, que utilizaba para mantener el equilibrio, son adaptaciones diseñadas para aumentar la velocidad. Este depredador, sin embargo, debía vigilar sus espaldas: las heridas punzantes detectadas en uno de los cráneos hallados apuntan hacia la posibilidad de que hubiera sido la victima del Saurosuchus, un reptil gigante.

Las poderosas mandíbulas del Herrerasaurus

Algo sorprendente para ser uno de los primeros dinosaurios, es que  sus mandíbulas presentaban un doble juego de dientes que le permitía atrapar a sus víctimas realizando una presa similar a la que se consigue con un tornillo de banco. Esta característica es compartida por dinosaurios que no aparecieron hasta 50 millones de años después.

Herrerasaurus

El color de los dinosaurios es un tema sobre el que sólo caben las conjeturas, pero el Herrerasaurus podría haber presentado marcas de camuflaje, para ocultarse entre la maleza.

Sus pulgares eran semi­oponibles, y estaban diseñados para poder agarrar a sus presas. Disponían de afiladas garras, al igual que sus dos primeros dedos.

Restos fósiles del Herrerasaurus

Los ejemplares mejor conservados del Herrerasaurus se descubrieron por casualidad cerca del lugar donde se descubrieron los primeros fragmentos fósiles, en un lugar en el que la erosión había provocado que se empezasen a mostrar dos esqueletos, prácticamente completos. Estos ejemplares se habían conservado tan bien que se podían ver pequeños huesos del oído, así como las placas en el iris de los ojos.

Gracias al descubrimiento de estos restos, se pudo reconstruir por primera vez al Herrerasaurus. Las heridas por mordedura parcialmente curadas apuntan a que vivían formando grupos, luchando por establecerse en el territorio.

Fósiles del Herrerasaurus

Hasta la fecha, se han hallado restos del Herrerasaurus únicamente en el noroeste de la Patagonia (Argentina).

Evolución confusa en una época de cambios

El Herrerasaurus fue uno de los primeros dinosaurios y vivió durante un punto de inflexión en la ecología mundial: los dinosaurios suponen únicamente un 6 por ciento de los restos fósiles procedentes de esta época. Sin embargo, al final del Período Triásico los dinosaurios comenzaron a convertirse en los seres dominantes en tierra firme. De hecho, los dinosaurios fueron las especies que sobrevivieron principalmente a la extinción masiva que tuvo lugar al final de este período, acompañada de erupciones volcánicas que fragmentaron la superficie terrestre del planeta.

El Herrerasaurus fue uno de los primeros dinosaurios

Resulta difícil elaborar el árbol genealógico del Herrerasaurus. Comparte características con dinosaurios que aparecieron mucho más tarde, durante el Período Jurásico. Sus dientes cónicos son únicos si comparamos esta especie con las especies contemporáneas, y sus brazos, mucho más cortos que sus patas traseras, están diseñados para capturar a sus presas, igual que los de los dinosaurios que aparecieron con posterioridad. Podía alcanzar hasta 3 m de longitud, un tamaño que no alcanzaron los dinosaurios hasta mucho después en el Jurásico.

El descubrimiento del Herrerasaurus en la Patagonia

El Herrerasaurus se descubrió en la formación Ischigualasto, situada en el noroeste de Argentina, en 1958. Los primeros restos que se hallaron fueron partes de un esqueleto, y posteriormente se produjo el hallazgo de un segundo conjunto, consistente en un esqueleto completo, un cráneo y algunos fragmentos adicionales. Este segundo conjunto permitió la reconstrucción del Herrerasaurus, que reveló algunas, aunque no todas, de sus características propias de dinosaurio. Una de ellas fue la estructura de la pelvis del Herrerasaurus.

Otra fue la forma de su cuerpo, que se parecía en gran medida al de los dinosaurios carnívoros. Pero la disposición de los huesos de sus caderas y sus patas presentaban una marcada semejanza con los arcosauros. En su época de mayor esplendor, los arcosauros fueron más numerosos, más evolucionados y englobaron a un mayor número de especies que cualquier otra criatura sobre la faz de la Tierra. Sin embargo, después de 50 millones de años en la cumbre de la evolución, un cambio climático causó la extinción masiva de estas especies. Sólo unos pocos arcosauros sobrevivieron, permitiendo a sus descendientes, los dinosaurios, convertirse en las especies dominantes.

 

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